28.5.08

3.Robert Doisneau (1912-1994)




 3.Robert Doisneau (1912-1994)



Es seguramente el flâneur más humanista, el que despierta mayores sonrisas, el más populista, el poseedor de un mayor ingenio y una poesía más explícita. Al igual que Brassaï, aunque con más horas de sueño, fotografió sistemáticamente París y sus alrededores, tal como lo hiciera Atget a partir de 1890. También, emulando al fotógrafo de la noche, Brassaï, llevó la escenificación a un nuevo nivel, mucho más procaz.

Robert Doisneau se formó como grabador litográfico y tipógrafo, hasta que adquirió un estudio fotográfico y más
tarde empezó a trabajar en el departamento de publicidad de Renault, ocupación que le ayudó de sobremanera a mejorar sus escasas dotes de comunicador. Asimismo, desde 1945 colaboró con Le Point y se integró de la mano de Raymond Grosset a la agencia RAPHO, compuesta por talentos como Emile Savitry, Brassaï, Ergy Landau, Edouard Boubat, Sabine Weiss y Willy Ronis. El punto de inflexión fue su primordial encuentro con André Vigneau, fotógrafo de moda, dibujante publicitario y realizador de dibujos animados, el cual le hablaba de otra pintura, otra filosofía, otro cine ( como el soviético, visionado como conspiradores en un sótano). Además de las teorías de Le Corbusier sobre la arquitectura moderna, Doisneau compartía con Vigneau su pasión por las teorías de la Bauhaus.


Los temas recurrentes de Doisenau son los propios de cualquier flâneur, con especial énfasis en lo insólito, el romanticismo…todo ello influenciado por las vanguardias internacionales futuristas, constructivitas y surrealistas. Su audacia visual también abarcó un pensamiento social de rigor en el que siluetas frágiles son aplastadas por la ciudad y donde las fábricas se apoderan de las energías de los trabajadores, amedrentados por el ruido infernal y el miedo a la patronal. Niños símbolo del desamparo humano y la soledad forman una parte muy exigua de su trabajo, en unos reportajes que poco a poco dejan el terreno personal y tienden hacia lo universal, quizás fruto de su trabajo para agencias. No en vano en la actualidad tenemos a grandes agencias y bancos de imagenes de los grandes grupos empresariales, como Corbis o el emporio Getty, que producen imágenes-cliché bajo criterios de venta máxima.

El hombre del impermeable, deambulaba por las calles de París con la esperanza de inmortalizar algún furtivo momento. Y en ocasiones realizar sus ensayos de fotografía, puesta en escenas como la de “El beso”, reconstrucciones de actitudes, de la magia y el misterio, del fantástico social ya trabajado por Brassaï. Un universo reposado donde un juego de acertijos y travesuras técnicas divierten y entretienen al espectador.

Doisneau, escenógrafo, poeta y humorista, juega a cuestionar la objetividad y a construir historias eternas. No siente pudor alguno en utilizar técnicas surrealistas como el collage o el fotomontaje, al tiempo que se ve influenciado por el rigor formal del constructivismo a través de sus planos oblicuos, picados y contrapicados. Su exquisita sensibilidad y su capacidad para extraer el encanto de lo
cotidiano todavía perduran hoy en día en el imaginario social. Flâneur y también cazador, colocaba el cebo y se apostaba días y días a la espera de las reacciones humanas frente a varios lienzos de desnudos, expuestos en un escaparate, en una franca puesta en escena que no todo lo debe a la casualidad, sino que la facilita y condiciona parcialmente. Más bien una espontaneidad no espontánea, pero de gran impacto y belleza. Al fin y al cabo no hay hechizo sin conjuro. Además, la espontaneidad se busca, se encuentra, pero también se puede perder al envejecer una fotografía. En este sentido, las fotografías de Doisenau envejecen con lentitud.

Doisenau

Atget


















-¿Habré de esperar mucho? – preguntó el ratón.

- El tiempo que tarde alguien en pisarme la cola – dijo el gato-; me hace falta un reflejo rápido. Pero yo la dejaré extendida, no tengas miedo.


Boris Vian

13 comentarios:

sylvia dijo...

Si yo empecé a interesarme por la fotografía, fue gracias a Doisneau... Es un placer encontrármelo por aquí :)

Fraentic dijo...

Què gran aquest Doisneau!

I què gran Boris Vian!

RR dijo...

.
interezante tu blog tomàs

lo leerè mas detenidamente que el mìo.

saludos!

p.d: pues sì. y hay que desechar los sietes a veces.

Clara dijo...

Les fotografies de Doisneau tenen un estil de flâneur més entranyable, amb xiuxiueigs de poesia i simpatia. Els petons, el carrousel, la Torre Eiffel, els personatges del carrer... Tots ells esdevenen símbols de la ciutat i, segurament, part de l’imaginari que es té de París neix d’algunes de les seves captures més reproduïdes.

M’he estat mirant algunes de les imatges de l’aparador i són divertides. Des de la dona amb els ulls desorbitats per tal atreviment, fins els joves que somriuen amb segones pel plaer de la troballa. “Provocation” et réaction.

No sabia que la foto de Picasso i Françoise Gilot també fos seva. M’agrada molt. Expressiva i explicativa. He descobert que encara és viva.

Del pintor, “Picasso and the loaves” (http://www.robertdoisneau.com/picasso.htm) també és graciosa.

El caràcter flâneur és decidit i alliberat. Va més enllà del desig quimèric de poder fotografiar amb els ulls i ho fa, combinant la nineta amb el diafragma. És observador i no es redueix a només ser-ho; posa en pràctica la seva curiositat i roba instantànies urbanes que són les que construeixen la ciutat. Perquè li agrada on viu i s’ho justifica a sí mateix, fotografiant-ne els seus motius.

I Barcelona, per a això, també és molt apropiada.


Clara.

Cloe dijo...

qué grande boris vian y las fotos de disneau!


saludos, Andrea

MBI dijo...

Agradecida siempre.

saudade dijo...

Qué cine y arte fotográfico se respira en este blog.
La música tiene mucha calidad, coincido en la mayor parte de artistas de tu lista.

Gracias :).

la dama lectora dijo...

Yo también dejare extendida mi mano, para ver si tu me la coges.

Sergi dijo...

Apabullant entrada, Tomàs. Tan sols la comparació entre la fotografía de Doisneau i la de Atget del mateix lloc, ja reflecteix perfectament el que eren un i l'altre. Genial!

Irene dijo...

Qué grande es Herbie Hancock. La pieza que has elegido esta vez ME ENCANTA.

saludos

Esther* dijo...

Que bien Tomás, cada entrada aprendemos un poquito más de fotografía en tu blog.

Gracias.
Esther*

ESTHER dijo...

Quiero decirte que la primera fotografía que has puesto de Robert Doisneau es una de mis preferidas. Siempre me ha gustado ese retrato de mujer pensativa en un bar. Su pelo, su collar, el vestido negro super escotado, la pose de sus brazos, sus hombros, sus manos, el espejo que hay detrás reflejando movimiento de gente, su soledad. ¿En qué está pensando? ¿Estaba sola y triste? ¿Cómo pudo Doisneau acercarse tanto a ella? ¿Es que acaso era invisible? ¿Por qué la mujer se dejó fotografiar? ¿No se dio cuenta? ¿A qué hora se hizo la fotografía?

Un abrazo fuerte Tomás! Qué blog más interesante tienes.

raquel dijo...

un jour je perds à Paris....