24.4.08

La angustia de las influencias




La angustia de las influencias


Ernest Hemingway dijo en una ocasión que los buenos escritores sólo compiten con los muertos. Harold Bloom opina igual y contempla la historia de la literatura como una batalla entre los precursores y los efebos o seguidores. El crítico literario estadounidense, autor del controvertido El Canon occidental, desarrolló durante su etapa académica La angustia de las influencias, su obra más representativa y moneda corriente de la crítica moderna, que expondré a grandes rasgos. Bloom nos dice que la influencia, un don hasta el renacimiento, se ha convertido en una latosa carga de la que el efebo intenta redimirse. Mientras antes el precursor se erigía como un maestro que guiaba al aprendiz hasta dejarlo volar e implantar su propia identidad, desde el renacimiento “la angustia de las influencias” se ha vuelto un factor dominante en la historia literaria. En consecuencia se vislumbra una concatenación de duelos en los que el efebo debe erigir su propia identidad si no quiere suicidarse como individuo y ser una sombra del padre: por esencia más fuerte porque ha llegado antes. Ahí tenemos la sobrecogedora lucha de un padre tiránico y un efebo robusto que, sin embargo, ha cometido el pecado de llegar algo más tarde. El efebo siente miedo, admiración, odio…pues deambula en el terreno de la angustia de las influencias.
La avidez con que leo todo lo relativo a Goethe (las conversaciones de Goethe, sus años de estudiante, entrevistas con Goethe, una visita de Goethe a Frankfurt) me penetra entero, y me impide absolutamente escribir
Kafka 4 de febrero de 1912

Ante la consciencia de ser menor, el autor opta por desplazar la consciencia de esa realidad de inferioridad. El efebo olvida y reprime su recuerdo. También puede darse el caso que lea mal o recuerde parcialmente, aunque toda mala lectura es una fuente de creatividad y por ello de progreso. Son precisamente las malas lecturas, las que no respetan el sentido original del texto, las que revitalizan las letras y engendran nueva literatura: toda creación lleva intrínseca errores en la interpretación. O bien el autoengaño insomne cuando el efebo se conciencia a través de diferentes modalidades de interpretación que le permiten seguir creyendo y elaborando: creer que el padre se desvió del camino que él completará; creer que el precursor se quedo a medio camino; creer que ambos, precursor y efebo, reciben la fuerza de un ente superior, lo que permite al efebo aliviar los celos y la iniquidad asociada a la angustia de las influencias; ejercer el efebo un vaciado y humillación liberador hacia su persona; creer el efebo que renunciando a los poderosos dotes del precursor deja de adeudar algo al padre y así se libera, como Beckett al huir del ingles de Joyce para renacer en la lengua francesa.

Asimismo, derrotar al padre supone destruir la fuente y sentido de su propia fuerza. Ante este panorama el escritor establece una serie de fantasías compensatorias como la orfandad. Inalcanzable, pues supone la ignorancia y negación de sus orígenes. Además, el gran escritor de cada generación define no sólo la literatura que vendrá, sino la literatura que lo ha precedido. Nuestra percepción no se corresponde a la lectura de la época, sino que está tamizada por el refinamiento de las grandes obras que han quedado como estandartes.

Un gran autor, dice Borges, es aquel que crea a sus precursores, o sea, que convierte a sus padres en sus hijos. Tal como hizo Shakespeare con Marlowe y tantos otros. ¿Y qué es lo que está en juego en estos duelos literarios entre efebos y precursores? “La más grande de las ilusiones humanas, la visión de la inmortalidad”, según Bloom. No en vano la literatura es un antídoto contra el olvido. Woody Allen abrió otra vía igualmente interesante al afirmar: “No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo”. Arthur Schopenhauer, la alegría de la huerta, dijo: “Desear la inmortalidad es desear la perpetuación de un gran error”. Sin duda los herederos tienen una opinión más vivaracha. Por otra parte, la inmortalidad tiene limitación de aforo y muchos acaban en el mar a la espera que alguna moda los aupé a cubierta.

La visión de Bloom practica en cierta forma el canibalismo, al nutrirse cada obra de las energías de las anteriores y siendo, pues, cada generación más débil y dependiente que la anterior. Ello conduce a que Bloom hablé de la literatura del agotamiento cayendo en el clasismo. No obstante, las formas de creación de literatura se han modificado con el paso de los siglos y actualmente la literatura no sólo se nutre de literatura, sino de todo tipo de manifestaciones culturales que recorren a diario nuestras vidas (Generación Nocilla). Los novelistas actuales huyen de la angustia de las influencias hacia los márgenes de la literatura, escapando así del agotamiento. Vila-Matas en Bartleby y compañía, novela que versa sobre aquellos que dejan de escribir, aduce que la auténtica creación literaria sólo puede surgir de la pulsión negativa, de una profunda negación, como la del mítico personaje de Melville y su “Preferiría no hacerlo”. Aunque el vértigo al nihilismo también supone un grave peligro (Salinger).

Afortunadamente la propuesta de lectura de E.M Forster (Aspectos de la novela) está más vigente que nunca y a los escritores sólo les interesa de la lectura aquello que pueden incorporar a su obras, despreocupándose de “recuperar el sentido original del texto”. Displicentes a una lectura historicista, sólo asequible al académico especializado. Y es esa lectura desde el presente la que produce nuevas interpretaciones y sentidos que hacen avanzar la literatura desapegada a su historia y dogmatismos. Desde donde habita el olvido.


 

22 comentarios:

Laia dijo...

Estoy muy muy espesa y después de borrar tres veces lo que había escrito, lo dejaré en un: cuando esté más inspirada y con café delante "ataco" de nuevo.

Es un tema muy extenso e intentar resumirlo en un comentario me parece muy difícil, pero básicamente creo que tengo una vocecita interna que cuando escribo me dice: has bebido de cierta literatura y ciertos autores, eso hará que el resultado sea como...la imitación hecha a mi manera de eso; y siempre será peor que la que tengo como referencia (dios se nota que estoy espesa ehh). Ojalá hubiera una pequeña fórmula para tener un poco de lo que tenía Shakespeare (por ejemplo)

(¡insisto pero ! que volveré al tema otro rato)

sylvia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sylvia dijo...

Mmmm interesante texto y que da para mucho. Como dice laia, resumirlo en un comentario es difícil... sólo como pincelada: Bloom cae fatal en círculos académicos, yo me lo tomo con pinzas, su canon me parece interesante pero su obsesión por Shakespeare es -casi- enfermiza...en medio de debates inútiles de si la novela ha muerto y similares, en mi opinión la literatura no tiene otro camino que reinventarse y avanzar aunque no a cualquier precio (generación Nocilla)... estoy convencida que como todo, lo bueno perdurará y se convertirá en el canon de nuestra época...con un poco de suerte será más 'inclusivo' que los cánones que a lo largo de la historia se han impuesto...

Vaya, y eso que quería hacer un comentario breve :) perdones :) vaya rollo he pegao... ;)

24/04/08 21:56

Patricil dijo...

"toda mala lectura es una fuente de creatividad y por ello de progreso" me quedo con esta frase y aporto que la creatividad, aplicada al arte o a la plasmación física de cualquier acto comunicativo en general, es más rica e interesante cuanta más interdisciplinariedad lleve implícita. Tenemos que mutar a esponjas y absorver todo lo que nos rodea :)

Uf, esta va a ser la 3ª vez que escribo mal el código de verificación para postear. Es realmente frustrante.

La 4ª.

Carrie dijo...

No se complique!

Esther* dijo...

"...toda mala lectura es una fuente de creatividad y por ello de progreso" que gran frase...

Me gusta mucho el cuadro de Hopper que tienes en tu blog, no me había fijado hasta ahora. Realmente pinta la soledad de una ciudad. Me encanta también una obra suya que es una mujer sola sentada en una mesa de un local, mirando absorta la taza de café.

Muuuak*
Buf, al hacer la vista previa leo que te han posteado con la mima frase, sí que llega sí!

Sergi dijo...

La cita de Schopenhauer tiene trampa. Schopi (como le gusta que le llame en mis sueños húmedos) tenía una visión opuesta al individualismo; era un colectivista social, por así decir. Cuando dice que la inmortalidad es la perpetuación de un gran error se refiere a la mortalidad del individuo, no de la especie humana como tal.

Quizás lo tendría que refrescar, pero su idea central era esa. Los conceptos de amor y muerte los sometía completamente al funcionamiento y designios de la masa humana, no del individuo. Es extraño, porque con una medida diametralmente opuesta propone opciones metafísicas parecidas al zen y al taoísmo.

Sergi dijo...

Por cierto, que cabría decir qué es leer bien o mal una obra... El mismo Borges proponía un mecanismo interesantísimo de mala lectura tan fecunda y sugerente que sólo puede ser buena. Pierre Ménard, autor del Quijote, y esas cosas.

Alice Liddell dijo...

Cuando no existía la imprenta, la transmisión oral hacía que las historias fueran pasando de generación en generación con las modificaciones que el trovador de turno considerará oportunas en función de su sensibilidad personal, recreándolas con el paso del tiempo.

Han pasado los siglos y cualquier ciudadano de a pie tiene a su alcance cantidades ingentes de obras literarias, cinematográficas, musicales, plásticas… algo que a este ciudadano le genera una sensación de vértigo cada vez que se tiene que decidir por una obra en concreto ya el tiempo es limitado y las obligaciones excesivas… Si este ciudadano, osa en un momento determinado ponerse a escribir, en un afán de trascender más allá del tiempo con sus escritos, difícilmente se podrán establecer cuáles han sido las influencias recibidas ya que las fuentes de las que habrá bebido son muchas y variadas. Pienso pues, que lo que aquí se comenta se refiere, más bien, a esos escritores o creadores que forman una elite o, por lo menos, a los que se dedican a la escritura con vocación profesional, pero incluso ellos no creo que estén libres de realizar una interpretación propia diferente en cada momento de todo lo que vayan leyendo.

Me parece que me he metido en un jardín del que no sé cómo salir, total si lo único que quería decir es que la angustia no es tanto por las influencias recibidas como por las no recibidas, por todo lo que se desconoce en vez de lo que se conoce… En fin, ruego disculpas por le extensión del comentario y me retiro a donde habita el olvido.

Sonrisas de gato de Cheshire.

(Diego Loayza) Oneiros dijo...

oqwmEs un tema crucial el que tocas cuando se trata de analizar lo que se conoce como "posmodernidad". La modernidad, en su ruptura contra el clasicismo, negaba esa tendencia del arte según la cual habían formas a las que el artista se debía ajustar para acceder a un canon estético digno de admiración o, en su defecto, de aceptación. Si bien, en sus inicios, el artista se consagraba en la medida en que alcanzaba la obra de su maestro, en la modernidad (Picasso, Kafka) esta relación probablemente se invierte en su totalidad: el artista se consagra en la medida en que destruye a su antecesor y maestro. Esto genera una tensión en el arte que ha derivado en lo que se llama, erróneamente a mi juicio, posmodernidad: nada se inventa, sólo se re-ordena, se re-organiza lo del pasado. ¿Cuando el arte no ha sido así? El arte siempre ha sido re-lectura del pasado. El debate sobre la posmodernidad es estéril. La relación con las influencias, desde una perspectiva pragmatica y sana, debería ser la que le provoca un jugador de futbol a un niño. Quiere imitarlo, quiere jugar como él porque le emociona. Al jugar, al tratar de imitar el niño se da cuenta de que tiene otro cuerpo, otro temperamento, otras virtudes y otros defectos que el jugador que idolatraba en inicio. Si logra potenciar esos atributos llegará muy lejos y, seguramente, será considerado un jugador diferente de aquel que lo había inspirado.

¡Qué buen blog! A ver si te das una vuelta por el burocráta o la salteña o el lar de los conformes disconformes... Saludos desde Bolivia

el lector dijo...

Al leerlo me viene a la mente.... Godard...

http://es.youtube.com/watch?v=h70BW5flKJ4&eurl=http://theonceuponatimefairy.blogspot.com/2008/04/les-dernires-minutes-last-minutes.html

ultrarrojo dijo...

No sé por qué este artefacto-à-postear me está causando tantos problemas.

Decía que me temo soy un efebo poco robusto.

Será fantástico que pases, por supuesto. Me causa mucho placer esto que escribes. También yo buscaré el momento de leerte con más dedicación.

Soy poco robusta, pero soy cortés de corazón.

ultrarrojo dijo...

ah! yo particularmente cojo lo que me da la gana de aquí y de allá y lo agito lo agito lo agito, lo único imprescindible: hacerlo con pasión y ser capaz de rectificar-se.
y creo que esta imagen cafre del niño que experimenta, descuartiza, hace lo que le da la gana con la lengua fuera, contiene incluso más humildad en sí (y por tanto, más respeto por la influencia, en cierta manera) que la versión opuesta...
no sé, he de meditarlo.

Fraentic dijo...

Li dono 2 mesos al teu blog per tenir un espai propi dintre d'algun canal de la TDT.

Ets tot un escriptor mediàtic i jo tinc una cosa per tu...

Sona suggerent, ho sé, però hauràs d'esborrar la idea que t'obsequii amb unes fotos de boudoir, es un treball més plàstic i més interessant (según se mire).

Esther* dijo...

Pero que gusto escuchar a Billie Holiday! que sentimiento, que voz, que pasión...es increible.

gran duc dijo...

"Los buenos escritores sólo compiten con los muertos", pero ya sabemos, en palabras de un poeta inmortal, que "que solos se quedan los muertos".

Vanidad...quizás

Deseo de ser inmortal... seguro

Hay que recordar que sólo será inmortal aquel que logre que los vivos sigan pensando en él.

Eres complicado...pero muy interesante.

Cloe dijo...

interesante blog tomás, y hasta pronto

LILITH dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LILITH dijo...

Vaya batiburrillo de ideas/autores, con lo simples que pueden llegar a ser las cosas cuando uno escribe (menos mal que tras el doctorado salí del mundo académico)...

una pregunta tomás ¿tú sólo haces "crítica" o también creación propia (ficción)? y dos ¿por qué te escondes detrás de algo tan sobado como "naked lunch"?
creo q eres lo bastante listo como para buscar algo más propio/original

un saludo

ESTHER dijo...

Tomás, un abrazo! La angustia de las influencias... uf uf uf Si profundizas desde tu experiencia es cuando te sale algo creativo y personal.

BSS!

el lector dijo...

Bien...lo he subido yo aunque los subtítulos son lo peor....espero q sepas francés ;)

Lara Oliveau dijo...

Fa quasi bé angunia adonar-se com de fàcil es convertir-se en paraules i imatges. Ens podem acabar reduïnt a un calaix de sastre amb referències literàries i imatges de cinema francès. Paraules, massa paraules. Tinc la sensació d'estar-me desdoblant en un munt de noies d'interessos similars. Quin horror. La substitució és la mort de l'autenticitat.