14.6.08

Diálogos imposibles: Truman Capote (I)




Diálogos imposibles: Truman Capote (I)

**Texto publicado en Shangri-la (nº7).

Diálogos imposibles
es un ejercicio de entrevista ficcionada, anacrónica, pero verosímil. Capote habla en primera persona a través de declaraciones y escritos que realizó en vida. Es decir, bajo un tratamiento desenfadado, imprudente e irrisible se agazapan sus verdades documentadas. Capote habla y nada de lo que dice es cierto o falso. Sin embargo, es él. En resumen, he construido una entrevista ficticia mediante declaraciones realizadas por Truman Capote que me sirven de respuestas para una entrevista sui géneris.




13 de Abril 1984

Truman Streckfus Persons, más conocido como Truman Capote ( = T.C), ha aceptado recibirme (T=Tomás) en su apartamento, situado al oeste de la calle 52. Hace ya quince minutos que le espero en el salón cuando finalmente aparece. Camina como si cada uno de sus pasos respondiese a la coreografía de una música que sólo él parece oír. Viste con un pijama blanco con rayas rojas y s
ostiene un Martini en la mano. Apenas ha pasado un mes desde que lo ingresaran en el hospital Regent, sin cambio de rumbo alguno. No obstante, Truman Capote conserva intacta su extravagancia y ostentación, su asombroso ingenio y mordaz sarcasmo; una lengua viperina muy apreciada entre sus frívolas y pudientes amistades de la jet set neoyorquina. Truman Capote, amante de las palabras, un prisma al que uno podría estar dándole vueltas en cualquier sentido sin que dejasen de aparecer los más hermosos colores. Una mente maravillosamente sutil, transitando por un camino empedrado, rumbo al cementerio. Absorbido por un estilo de vida que le encadenó a la jet set, al tiempo que se alejaba de su oficio y talento. Incapaz de superar sus viejos fantasmas, a pesar de haber ascendido socialmente desde la nada para alcanzar una gloria que ahora nada significa. Empastillado y alcoholizado, cada vez menos genio, menos musical.

T.C: ¿Cómo ha dicho que se llama la revista?
T: No se lo he dicho y es más bien un blog.
T.C: ¡Es igual! ¿Promete no preguntarme por A sangre fría?
T: Si usted me lo pide, Sr.Capote.
T.C: Llámame Truman.
T: Muy bien Sr.Capot… quiero decir, Truman.
T.C: Alcohólico, drogadicto, homosexual. Soy un genio.
T: Se tiene en gran estima.
T.C: Hay un sólo Truman Capote, nunca ha habido alguien como yo y cuando me vaya no habrá nadie como yo. Tengo más o menos la altura de una escopeta y soy igual de estrepitoso.
T: ¿Se encuentra bien?
T.C: En mi oscura demencia, absolutamente solo con mi baraja de naipes y, desde luego, con el látigo que Dios me dio.
T: Sr.Capo.. Truman… le agradezco el tiempo que me dedica. Se de buena tinta que se encuentra enmarañado en su última novela, Plegarias Atendidas. Su particular En busca del tiempo perdido.
T.C: La alta sociedad norteamericana en la segunda mitad del siglo XX. Este libro trata de ustedes, de mí, de ellos, de todos. No soy Proust. No soy tan inteligente ni tan culto como él. En muchos aspectos no soy tan receptivo. Pero mi visión es tan buena como la suya. ¡En todo! ¡Lo veo todo! ¡No se me escapa nada! Lo que escribo es cierto, es real y está escrito, posiblemente, con una prosa de inmejorable factura que no creo que ningún escritor norteamericano sea capaz de conseguir. De eso es de lo único que me precio, que no es poco. Si Proust fuese norteamericano y viviera ahora en Nueva York, eso es lo que escribiría. Soy la única persona de este país que podía escribir este libro: la única persona. Es la raison d’ être de toda mi vida.
T: ¿No se enfadarán sus cisnes y pavos reales?
T.C: Ellos dan por supuesto que yo vivo de acuerdo a sus valores y es como si al escribir les dijese: “Todo aquello por lo que vivisteis, todo lo que hicisteis no es más que un montón de mierda”. Y eso es verdad. ¿Qué creían, que estaba con ellos para entretenerles?

T: Veo que no perdió suficientes amigos con el cuento La Côte Basque… ¿Empezamos?
T.C: ¡Por favor!
T: ¿Cuándo decidió ser escritor?
T.C: Empecé a escribir cuando tenía ocho años: de improviso, sin inspirarme en ejemplo alguno. No conocía a nadie que escribiese y a poca gente que leyese. Pero el caso era que sólo me interesaban cuatro cosas: leer libros, ir al cine, bailar claqué y hacer dibujos. Un día caminaba por la carretera chutando piedras y advertí que quería ser escritor, un artista. ¿Cómo sucedió? Eso me gustaría saber a mí. Mis parientes no eran más que unos pobres granjeros. No creo en la posesión, pero algo se apoderó de mí, algún pequeño demonio me hizo escritor. ¿Cómo explicarlo si no? Comencé a escribir, sin saber que me había encadenado de por vida a un noble pero implacable amo. Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo: ¡y el látigo es únicamente para autoflagelarse!
T: Usted no lo sabía…
T.C: Por supuesto, yo no lo sabía. Escribí relatos de aventuras, novelas de crímenes, comedias satíricas, cuentos que me habían referido antiguos esclavos y veteranos de la Guerra Civil. Al principio fue muy divertido. Dejó de serlo cuando averigüé la diferencia entre escribir bien y mal. Luego hice otro descubrimiento más alarmante todavía: la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero; es sutil, pero brutal. ¡Y entonces cayó el látigo!
T: ¿Qué escribía por entonces?
T.C: Los escritos más interesantes que realicé en aquella época consistieron en sencillas observaciones cotidianas que anotaba en mi diario. Extensas transcripciones al pie de la letra de conversaciones que acertaba a oír con disimulo. Descripciones de algún vecino. Habladurías del barrio. Una suerte de reportaje, un estilo de “ver” y “oír” que más tarde ejercería verdadera influencia en mí, aunque entonces no fuera consciente de ello, porque todos mis escritos “serios”, los textos que pulía y mecanografiaba escrupulosamente, era más o menos novelescos.
T: Sin embargo, ¿en su infancia los latigazos provenían de su madre que lo menospreciaba por sus maneras afeminadas?
T.C: Yo era una pequeña preciosidad de porcelana, con mis andares y posturas, que me convirtieron en algo raro y distinto ante los demás muchachos. Incluso mi voz empezó a sonar extraña, aniñada y artificiosa: idéntica a como es ahora. No es que me sintiera encerrado en un cuerpo extraño. No era transexual. Sólo pensaba que las cosas me serían más fáciles siendo chica. Mi madre (Nina) siempre fue hipersensible a las opiniones de los demás. Hasta me llevó a dos psiquiatras con la esperanza de encontrar una curación, algún medicamento, alguna terapia que hiciese de mi el chico que ella quería que fuera.
T: Usted intento exorcizar demonios en su primera novela Otras voces, otros ámbitos. Una viaje hacia el descubrimiento de su identidad com
o artista, como hombre y como homosexual.
T.C: Intenté ser lo que mi madre quería, pero fracasé.

T: Usted escribió en su opera prima: “Si le pones un peso y lo hundes en lo más hondo, no importa: subirá y buscará la superficie ¿Y por qué no? Cualquier amor que haya en la naturaleza de una persona es natural y hermoso. Sólo los hipócritas responsabilizan a un hombre de lo que ama, sólo los analfabetos emocionales y los detentadores de la santa envidia, que en su preocupación agitada confunden frecuentemente la flecha que señala al cielo con la que conduce al infierno”.
T.C: Sin embargo, también los fantasmas vuelven a la superficie.
T: No encontraste mucha ayuda.
T.C: Recuerdo que cuando estaba en el Trinity, un profesor me llevaba al cine Olimpia, en el alto Broadway, y en las últimas filas mientras el profesor me acariciaba yo le masturbaba
T: El efecto de tal escena en un joven muchacho fue cuanto menos una lamentable iniciación en los misterios del sexo. Y para colmo su madre lo envió a una escuela militar.
T.C: Casi todos los chicos de St.John me daban miedo. Se tomaban el sexo muy en serio. Y en lugar de aportarme felicidad y seguridad, verme asediado de aquella manera tenía el efecto contrario. Era como si estuviese en la cárcel. He hablado con muchos presidiarios y sé cómo se sienten. Siempre hay un recluso joven y agraciado a quien todo el mundo persigue.
T: Usted siempre ha querido ser admirado, ¿vedad? Nunca se ha conformado con un papel secundario.
T.C: Eso me recuerda mi pequeño papel en una obra épico-histórica titulada If I Were King en el colegio. Me adjudicaron el papel de comparsa, ¡de verdugo! Así que me lo amplié. Si no podía representar el papel de François Villon, el hombre que salvó a Francia, me convertiría en el verdugo más locuaz de la historia del teatro. “No es éste un ahorcamiento cualquiera. ¿Recordáis hace cuatro años cuando colgamos…?” Fue como si uno de los lanceros en Hamlet se hubiese arrogado el protagonismo para recitar To be or not to be. ¡Al final de la obra a Villon casi lo cuelgan! Antes de que bajasen el telón el profesor de arte dramático empezó a perseguirme por el escenario. Sin duda la escena más interesante y divertida de toda la obra.



"No se enamore nunca de ninguna criatura salvaje, Mr. Bell. Esa fue la equivocación de Doc. Siempre se llevaba a su casa seres salvajes. Halcones con el ala rota. Otra vez trajo un lince rojo con una pata fracturada. Pero no hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo. Así terminará usted, Mr. Bell, si se entrega a alguna criatura salvaje. Terminará con la mirada fija en el cielo." (Breakfast at Tiffany's)

31 comentarios:

roberto_br dijo...

Qué bien que estés ahi para recordar que existió y existe Truman Capote. Servirá para que intente llevarme algo de su obra entre las varias lecturas q pretendo este verano. Para mí Capote es uno de tantos que tengo pendientes, este supongo q no puede esperar. Recuérdamelo por si me olvido.

¿Tú qué lecturas tienes previstas para este verano? Jajá Tomás! (parafraseo): "Yo y la vida somos dos caminos paralelos que sólo nos cruzamos al llegar la muerte". No te me pongas melodramático eh!

Espero que disfrutes del verano, aún tendremos tiempo de vernos antes, supongo. Desde mi destino te enviaré algunos saludos, eso ni lo dudes.

Por cierto, una de las fotos del artículo del 10 de mayo. La del edificio antiguo. Realmente a mí, no sé si a ti te pasará lo mismo, hay edificios antiguos, estrechos, oscuros (no lúcidos ni gloriosos) que me despiertan un interés estético mayor que muchos monumentos imperiales y turísitcos. Incluso algunos edificios en ruinas.

Siempre me dices q te comente. Algo es algo. Pero sobretodo, un saludo bien fuerte. Tus comentarios a su vez siempre dan fuerza para seguir...

Adiós amigo!

Clara dijo...

Entre tu i Vicent m’heu descobert la biografia de l’outsider Capote. Realment atractiva.

Començo a comprovar ja l’art de fer entrevistes sense entrevistar. Peculiar i ben trobada... Serveix per entendre el personatge que era, sobretot a mesos de la seva mort. La sèrie (I, II...) promet!

Capote, com la seva esmunyedissa i petita salvatge Holly, també devia tenir molts dies “rojos”. Aleshores ell volava a Europa i esmorzava al Flore. A Roma també rastrejaré el pas dels mites. Ell, l’Audrey...

“Sure. Sure. He's okay. Aren't you, Cat? Poor old Cat. Poor slob. Poor slob without a name. I don't have the right to give him one. We don't belong to each other. We just took up one day. I don't want to own anything until I find a place where me and things go together. I'm not sure where that is, but I know what it's like. It's like Tiffany's.”


Bona nit,
Clara.

Doisneau dijo...

“Truman Capote, más que otros seres humanos, necesitaba que lo amaran, lo mimaran, le hablaran, le dijeran que era un genio y el escritor más original de los años sesenta dentro y fuera de Estados Unidos. Necesitaba que sus amigas millonarias se sentaran en el suelo alfombrado, a su alrededor, en esos enormes apartamentos de Manhattan con vista al Central Park, sus ardillas y sus lagos quietos. Necesitaba que los otros escritores, encabezados por el furibundo y macho Norman Mailer aceptaran que él, delicado y ególatra, era superior a todos los demás. Necesitaba que los medios lo buscaran y lo ensalzaran. Necesitaba que Jackie Kennedy y su hermana Lee Radziwil le enviaran notas perfumadas y botellas de vino con etiquetas exclusivas.”


“Era el mejor amigo de sus amigos, estaba pendiente de sus triunfos y onomásticos…”

A su amiga Mary Louise Aswell le escribe el 10 de agosto de 1946 que “No me extraña que el acuerdo de separación te parezca la culminación de un fracaso, aunque creo que pensar así es verlo de una manera distorsionada. Pienso, querida, que has dado un paso en la dirección concreta”.

Al productor David 0. Selznick y la actriz Jennifer Jones les escribe a principios de junio de 1960 que “Nunca en la vida había trabajado tanto, pero me va a salir un libro muy bueno... aunque será largo, vaya si lo será” (Se refiere, claro a su obra maestra).

Al famoso fotógrafo Cecil Beaton le escribe el 20 de marzo de 1965 y le dice que “Libro acabado. Estaba harto y muy deprimido, de modo que fui a pasar dos semanas a Roma, donde inmediatamente caí víctima de la gripe asiática”.

Entre 1966 y 1984 la correspondencia escasea. El alcohol, las decepciones con los amigos, las drogas, los desencuentros amorosos, el pésimo manejo del dinero y la fama lo hunden cada vez más, y eso se refleja en esos mensajes breves, punzantes, cansados.

De todos modos sigue siendo grande entre los grandes. Inmenso. Único.

** Artículo de abc guinista que comparto.

La asesina ilustrada dijo...

Només tu podies fer aquesta entrevista. Plas, plas, plas. Encara que ara no estàs llegint res de T.C. !!!! Et vaig veure amb un llibre de Cioran al dipòsit de les aigües, i amb la teva samarreta de "Mon Oncle"..... Si,vaig ser jo qui va deixar la nota entre les pàgines del teu llibre..... Qué esperes per mirar el món de front?, no miris cap al cel estimat Tomàs, perqué podries no veurem.

Lara Oliveau dijo...

"Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo."

Sopadeletras

Laia dijo...

La cita del último párrafo me toca demasiado de cerca así que descubrirlo no sé si me parece una coincidencia (si es que existen) genial o una malidción jejejeje

Tengo a Capote esperando ser leído algun rato, a ver si me decido (y sobretodo tengo tiempo de leer cosas que no me exijan en la uni xD) y me pongo a ello, de todas formas la entrevista sin entrevistado "real" me ha parecido genial ;)

lanenathais dijo...

genial de veritat. M'has posat els pels de punta..hauré de profunditzar a TC. Disfruto molt del teu blog, i gràcies per visitar-me...los que no sabemos nada nos tenemos que apoyar.

ptons!!!

anitta dijo...

permite que te diga que te quedo perfecta la entrevista
!!
y con tu permiso seguire cotilleando un rato mas

ana

Irene dijo...

Adoro a Capote, me encanta, y esa última conversación consigo mismo del libro de 'Música para camaleones' es increible.
Pasaré por aquí, si me lo permites, para abrir los ojitos y descubrir nuevas cosas.

bss

RR dijo...

.
todo un viaje.

creeme.

he viajado aquì.

(Diego Loayza) Oneiros dijo...

Tomás: Me da vergüenza tomar esta iniciativa tan tarde pero más vale tarde que nunca: le feu follet ha sido linkeado en Pescotis, así extendemos la comunidad bloggera.

Abril dijo...

Siendo sincera diré que nunca había entrado en un blog y había encontrado tantas cosas que coincidiesen... Una frase de Coetzee, del que hoy mismo he cogido un libro, la imagen de Blow Up, tan adorada por mí, el texto de Truman Capote, del que hoy le estaba hablando a mi madre...

Una muy original idea este post. Me ha gustado mucho. Un saludo.

RR dijo...

.
me sucede que regreso a tu blog y no sé que postear.... incluso queriendo hacerlo y creyendo tener cosas que decir.

que buena creación la tuya

ultrarrojo dijo...

ah, me he divertido muchísimo leyendo esto... debía de ser absolutamente insufrible, pero tenía genio.

no he tenido tiempo de entrar con calma en los artículos sobre lispector, pero te lo agradezco, y sin duda lo haré pronto.


bisous

saintmalómidi dijo...

Em resulta impossible passar pel teu blog i no deixar-te, com tu ben saps, de forma absolutament voluntària i per iniciativa exclusivament meva, un comentari de la teva última creació. Estic d’acord amb tu: entrevista sui generis. No es pot definir-se de cap altra forma. I crec que anomenar-la ‘entrevista’ ja és caure en la superficialitat que les graelles de classificació que professors fracassats ens han volgut inculcar.
Tot i això, no crec que aquest treball pugui ser titllat d’ ‘entrevista’ de cap de les maneres. “Sin embargo, es él […] Capote habla y nada de lo que dice es cierto o falso”. Una bona forma de curar-te en salut. La ‘versemblança’ a què tu apel•les resulta també qüestionable, no ens ho pots negar. Dir-ne ‘creïble’ d’aquest producte textual és força agosarat, ja que els caràcters de falsetat són força evidents.
Més enllà d’aquests petits detalls a mode d’aclariment, el teu producte és força entretingut i, possiblement, el seu màxim atractiu és l’atreviment de pervertir el text per fer-li la forma que tu has cregut convenient. No, no ens venguis la moto. Aquí no descobrim a Truman Capote ni molt menys: aquí et descobrim a tu, Tomàs en estat pur. “Capote habla en primera persona [...]”. Au va! Es tracta d’un exercici d’egocentrisme cultural reflex de la pedanteria que, cada cop més, envolta aquest blog. No dic pas que això sigui un problema, cadascú interpreta la cultura i en fa ús com li sembla convenient. Però diguem a les coses pel seu nom.
Saps què és un ventríloc? Aquell que sap modificar la veu de manera que sembla que vingui d’algú altre.
Felicitats
Quan ens delectaràs amb la segona part? Perquè oh! N’hi ha, oi?

Esther* dijo...

Que grande Moon River! y que grande Truman Capote!

Esa parte de "Desayuno con Diamantes" es brutal. A mi me gusta mucho:

—¿Conoce usted esos días en los que se ve todo de color rojo?

—¿Color rojo? Querrá decir negro.

—No, se puede tener un dia negro porque una engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe por qué. ¿Le ha ocurrido a usted alguna vez?

— Sí.

Hay historias que consiguen la utopía de tener un final felíz, como en este caso, a pesar de que una de las dos partes esté considerada una criatura salvaje. Como ya sabrás, hay bastante leyenda sobre este libro y la semejanza de los protagonistas con la vida del propio Truman Capote.

Yo que soy una persona que tengo muchos días rojos, y que hace mucho tiempo grapé esa expresión a mi vocabulario, creo que tiene el mismo peligro tanto la persona que se enamora de una criatura salvaje herida, como la propia criatura que está hundida por su dolor. Son sentimientos diferentes, pero las dos partes sufren lo suyo.

"Flores que cruzan las puertas prohibidas
que saben lo que no sabré
que ensartan su sueño de vida
en guirnaldas sin fe
flores de sábanas con ojos
flores desechables
campanillas del antojo
flores sin primavera ni estación
flores comiendo sobras del amor"

Flores nocturnas, Silvio Rodriguez

Un saludo Tomás!

Patricil dijo...

Conque viajando a NY con la mente, eh?

Cómo dijo un amigo mío: "Ya soy periodista: Me he inventado mi primera entrevista" ;)

Perdón por no visitarte. En época de exámenes soy víctima, más que nunca, del "snack culture" y a ti hay que leerte sin prisa.

gran duc dijo...

En primer lugar, siendo sincero, el entrevistado nunca ha sido santo de mi devoción. Sus obras no me han interesado lo suficiente para conocerlo más a fondo.
Dicho esto, he de comentarte, Tomás, que es fácil entrevistar a alguien cuando ese alguien ya conoce de antemano tus preguntas, o bien tu ya conoces sus respuestas. Creo que tendrías que haber arriesgado un poco más esta vez. Hubiera sido interesante hacerle una entrevista más actual, y , en base a todo lo que conoces de él (que es mucho), intentar dar una respuesta a otro tipo de preguntas, intentando meterte dentro suyo y contestar como tú crees que el hubiera contestado .
Con lo dicho no quiero hacer una crítica “ofensiva”, ya que has trabajado el post, pero creo que entiendes lo que quiero decir.

sylvia dijo...

Capote es uno de mis escritores favoritos... y Desayuno con diamantes la leí un verano hace muchos y muchos años... Para acompañar a Capote, te recomiendo a Harper Lee, en novela o en sesión cinéfila (Matar a un ruiseñor)... El Sur nunca decepciona y Mr. Capote no iba a ser una excepción :) Interesante ejercicio el de la entrevista ficcionada...Estoy segura que a Capote, fundador casi del 'nuevo periodismo', le hubiera gustado :)

Fraentic dijo...

Impressionant!

Com va reaccionar Capote al veure's retratat per Seymour Hoffman? Li vas ensenyar la peli no?

=)

Irene dijo...

no conocia a The Kills, me ha gustado el hilo musical :)

Lula May dijo...

Qué gustazo de rincón este que te has creado, Tomás.

Adoro a Capote, la precisión de sus cuentos su ironía su lucidez su arrogancia. Supongo que estar a su lado (tú nos lo puedes corroborar ;-)) podría llegar a ser tenso, pero a mí lo que me interesa de él son las sensaciones que sus textos, plagados de reflexiones, me producen. Y le siento muy cercano a pesar de no ser una alcohólica, ni drogadicta, ni homosexual, ni por supuesto genio.

Un saludo.

Patricil dijo...

El día de San Juan, cuando volvía de la playa subiendo toda la calle Marina, comprobé que el cartel de diplomado en churrería sigue estando donde debe estar :)

Ana Elbert dijo...

Tomás, soy Ana de (escribiana.blogspot). gracias por tus comentarios. Espero nuevos aportes!!! Este blog es de una materia que estoy terminando ahora. te dejo para que visites otro: ensayana.blogspot.
Saludos!

Quimera dijo...

Fantástico.

Maravilloso.

Y tan decadente como suponía.

Beso interlineado.

Q.

SisterBoy dijo...

Devolución de visita Tomás, me voy a dar un garbeo por tu casa a ver que encuentro, de momento la cosa empieza bien ;)

Luli dijo...

Gracias por visitar mi blog, de este modo pude conocer lo maravilloso que es el tuyo...
Lu*

emmapetrés dijo...

me ha encantado la entrevista. irónica y ácida.
lo mejor la frase del final,
creo que a todos nos conquistó desayuno con diamantes.

Esther* dijo...

ooooooo!

Que pasó con Tomas? se fundió con el calor? desapareció con el final del curso? no dejes el mundo bloggero, que te echamos de menos...

Muuuuak*

ultrarrojo dijo...

verás tomás, he estado calibrando seriamente la posibilidad de copiar este chisme que tienes para la música, algo parecido, chismes de esta especie, y no lo he hecho de momento, pensando en la gran responsabilidad que sería poner banda sonora a las cosas, y debo decirte que tienes un gusto exquisito, de verdad.

MBI dijo...

"Es como si en mi interior hubiese dos personas diferentes. Una es sumamente inteligente, imaginativa y madura: y la otra es un muchacho de catorce años. A veces domina una y a veces la otra".
Y otras...se pierden en una fusión difícil de controlar... ese es el caso de T.C ... y todos, con mayor o menor fortuna.