17.7.09

Buy the Ticket, Take the Ride: Baustimo

Serie Gonzo (1/9)


Buy the Ticket, Take the Ride


1. Baustimo

Existe una definición estandarizada del periodismo gonzo que nos habla de un estilo de reporterismo en el cual el periodista es parte implicada de la historia y desde sus vivencias narra la representación de los hechos. A su vez, Hunter S.Thompson (HST) es entronizado como el profeta y gonzo por antonomasia en estado puro. Sin un método definido y un estilo caprichoso, el periodismo gonzo está asociado temáticamente de la mano de HST, alborotador en todos los frentes, con drogas, sexo, armas y alucinaciones. Un periodismo no académico donde las emociones directas son más importantes que la búsqueda de la tan cacareada objetividad, espejismo de los más banales propósitos. La personalización del periodismo gonzo, su tipificación, es tan pesada en el imaginario colectivo que se ignora la confusión agazapada detrás de la etiqueta. El periodista embedded, el periodista de investigación, el periodista encubierto o infiltrado…pueden ser considerados gonzo, al igual que, sin duda, una corriente del reporterismo televisivo, desde CQC a Michael Moore (The Awful Truth) con sus dispares rumbos, pasando también por Samanta Villar en 21 días o Morgan Spurlock. Y ello pone de manifiesto la profunda transición en el ánimo del periodismo gonzo desde la palabra escrita a la imagen, sobre todo en las afinidades de un lector no demasiado proclive a sentirse a gusto fuera del encasillado estilístico y apoltronado del periodismo escrito, y mucho más permisivo y benévolo con la puesta en escena televisiva.

El periodismo gonzo, al menos bajo esta etiqueta, aparece mancomunado a la época de El Nuevo Periodismo que levantó no pocas ampollas en los años 60. Y nadie lo lleva tan lejos de lo periodísticamente correcto como Hunter S.Thompson.


¿Dónde? ¿Quién? ¿Cómo? El término gonzo, de significado huidizo, fue utilizado por primera vez por el editor Bill Cardoso, del Boston Globe, al describir el artículo The Kentucky Derby Is Decadent and Depraved de HST, escrito en junio de 1970 para Scanlan’s Monthly, publicación de escasa vida e investigada por el FBI durante los años de la administración Nixon, célebre obsesión de HST. En dicha revista mensual, abanderada del reporterismo de investigación a la estela de la tradición de los muckrakers, HST pudo publicar un gran número de reportajes más tarde incluidos en el libro Gonzo Papers, Vol.1: The Great Shark Hunt: Tales from a Strange Time, recopilación de artículos escritos en la década de los sesenta y principios de los setenta para diversas revistas y publicaciones. Sin embargo, sería ese artículo, irónicamente sobre todo menos el derby de Kentucky, el que ha permanecido asociado como la primera piedra del periodismo gonzo. “Pure Gonzo Journalism”, exclamó Cardoso, y Thompson lo validó. Las interpretaciones del término son diversas. Según Cardoso, proviene del slang escocés (vocabulario informal y llamativo) y vendría a ser algo así como el último hombre que permanece en pie después de una maratón de alcohol. Otras fuentes atribuyen el término a una canción de James Broker, excéntrico pianista de Nueva Orleáns. Con independencia del primer uso del término, relacionado o no, el periodismo gonzo está asociado ineludiblemente a la figura del escritor y periodista norteamericano. Incluso es común la transmutación de bonzo por gonzo y escuchar o leer: “Se ha quemado a lo gonzo”. Aunque incorrecto, pues el uso correcto es bonzo, en relación a los monjes budistas vietnamitas (Thich Quang Duc) que protestaron quemándose vivos, el periodismo gonzo de HST y otros autores también implica una incineración personal, tanto física como mental en muchos casos.


Volviendo al reportaje génesis de lo que vendría a llamarse periodismo gonzo, The Kentucky Derby Is Decadent and Depraved es un buen ejemplo de las virtudes y defectos de un estilo reporteril indiferente al periodismo más pretenciosamente objetivo. La cobertura del derby es una mera excusa. Lo realmente importante son las experiencias de
HST, escoltado por el brillante ilustrador Ralph Steadman, su excéntrico e incendiario comportamiento, mientras que la historia se difumina hacia un enfoque en singular más preocupado en impresionar que en informar. Aquello que en cualquier otro contexto sería interpretado como un periodista con un pie fuera de la redacción, por una cobertura irresponsable y suicida, se convierte con HST en un relato maniático y consentido acerca de la depravación y la atmósfera circundante al derby, una visión que rompe con la agenda-setting de una forma salvaje y ajena a todo discurso. La aparente despreocupación y volatilidad también se refleja en la redacción. Sin una historia coherente, HST arranca las hojas de su libreta de notas, las numera, las reescribe superficialmente, añade algunas glosas y lo envía todo a la revista. Et voilà!

I could barely see him. My eyes were swollen almost shut and the sudden burst of sunlight through the door left me stunned and helpless like a sick mole. Steadman was mumbling about sickness and terrible heat; I fell back on the bed and tried to focus on him as he moved around the room in a very distracted way for a few moments, then suddenly darted over to the beer bucket and seized a Colt .45. “Christ,” I said. “You’re getting out of control".
The Kentucky Derby Is Decadent and Depraved. Thompson, Hunter S. Gonzo Papers, Vol 1: The Great Shark Hunt: Strange Tales from a Strange Time. Simon and Schuster

Así mismo, la fecha de nacimiento reseñada es el resultado del encadenado perezoso del término gonzo a HST. Así como no todos los recién nacidos poseen ya un nombre, el etiquetado de la fórmula gonzo se debería asociar más a un bautismo que no a un nacimiento. Terry Southern, por ejemplo, escribió una serie de reportajes con anterioridad a HST que ya sentaban las bases del periodismo gonzo. Twirling at Ole Miss y Recruiting for the Big Parade son dos buenas muestras, recopiladas en el libro A la rica marihuana y otros sabores. Así mismo, George Orwell, siguiendo los pasos de Jack London (People of the Abyss), escribió Down and Out in Paris and London (Sin blanca en París y Londres, 1933). En su primera novela, de gran peso autobiográfico, Orwell relataba sus experiencias como vagabundo, su descarnada y destemplada lucha por la supervivencia. La lista de precursores puede ser larga (Kisch o Bly, por ejemplo) si se buscan escritores y periodistas que se han lanzando a la aventura con el propósito de narrarla, no sólo a través de la experiencia propia, sino también en una primera persona de trazos periodísticos. En ese cajón de sastre entrarían infinidad de obras de carácter memorialístico (Papillon de Henri Charrière), no en vano el periodismo gonzo se enmarca en la literatura del yo, al tiempo que la sazona con periodismo de investigación, documentación a raudales y voluntad informativa e interpretativa en sus días de gala.


1 comentario:

Jin dijo...

"Buy the Ticket, Take the Ride". ¿Y si lo escribo en la pared frente a mi cama para hacerlo mío cada día al despertar? :)