19.2.09

La infografía y el fotoperiodismo


Infografía y fotoperiodismo
Una mirada crítica (I)




Breve extracto del artículo titulado "Infografía y fotoperiodismo. Una mirada crítica", publicado en el núm. 192 de Página Abierta.


Cuando los árboles te impiden ver el bosque del horror

¿Qué acontecimientos son potencialmente infográficos? Actualmente son muchos los diarios que recurren a los gráficos para comunicar aquello que no es susceptible de ser fotografiado o descrito con palabras. En especial cuando algún acontecimiento bélico salta a la palestra. Es entonces cuando la infografía crece en tamaño y protagonismo en las páginas. Sucedió con la Guerra del Golfo y ahora ha vuelto a florecer con los ataques terroristas del 11-S, la guerra en Afganistán, la invasión de Iraq, la masacre del 11-M…

Se argumenta que cuando faltan documentos fotográficos, la infografía permite un impacto sustitutivo al adentrar al lector en el escenario. Sin embargo, ¿por qué faltan los documentos fotografiados? Ahí reside el quid de la cuestión. Nadie en su sano juicio puede ignorar la funcionalidad de la infografía para inyectar conocimiento ni asegurar que la infografía existe para suplir la fotografía, pues son lenguajes diferentes con gramáticas y funciones diferentes. Por el contrario, también resulta obvio que la infografía incomoda menos y se vincula con intereses no tan pulcros gramaticalmente. Ello resulta patente al repasar sus promiscuas relaciones con la guerra.

El auge histórico de la infografía en prensa coincidió con la I Guerra del Golfo, la primera donde la censura, ya ensayada en la invasión de Panamá, impidió el trabajo autónomo de los fotoperiodistas y la prensa en general. «El ataque a Irak de 1991 supuso la revolución total de la infografía», afirma Juancho Cruz, jefe de infografía del diario El Mundo. Durante la Guerra del Golfo no pudieron hacerse fotografías, la férrea censura sólo permitía a la CNN –el único medio que estaba autorizado a tomar imágenes– publicar y distribuir información gráfica. Así pues, las únicas fotos eran las permitidas por el aparato propagandístico del Ejército estadounidense. En este contexto se produce el impulso de la infografía en prensa como medio alternativo para mostrar información gráfica del conflicto a un público sediento de imágenes. Allí donde antes la fotografía de Nic Ut mostraba a Kim Phuc corriendo despavorida después de un bombardeo con napalm, al tiempo que la ira despertaba más conciencias y la presión ciudadana se acrecentaba, ahora tenemos más posibilidades de contemplar una infografía informativa, pero esterilizada emocionalmente. Es por ello por lo que, aunque la infografía sea una herramienta informativa esencial si es usada con tino y miras periodísticas, hay que atender al contexto y cómo se coordina con el resto de las formas periodísticas. No es ya ningún secreto que la imagen gráfica tiene una relación intensa y sostenida con el poder político. Y que durante un golpe de Estado uno de los primeros objetivos es el control de las imágenes, pues al dominar lo que se transmite se determinará en gran parte los acontecimientos posteriores.

No deja de ser perverso que infógrafos como Alberto Cairo, en posesión de 11 premios oro Malofiej, valore que “la escasez de buenas fotografías desde el frente, en unos momentos en que el predominio de imágenes era considerado clave en la competencia por los lectores, fortaleció el acercamiento a la información gráfica". ¿Realmente nos encontrábamos frente a una crisis generalizada de inspiración? ¿O por el contrario, la falta de buenas fotografías responde a unos criterios menos gratuitos?

Algunos infógrafos atenúan el componente político. "En mi opinión, creo que se debe a un tema tecnológico. En 1991, la infografía por ordenador es posible y mucho más accesible a las redacciones. Puesto que se tiene un elemento nuevo, y espectacular, las redacciones empiezan a usarlo para diferenciarse y llamar la atención. Es un juguete nuevo que explotar tras décadas de fotos y texto", valora Chiqui Esteban infógrafo del diario
Público.

Xaquín González, asistente de dirección de arte de
Newsweek, recuerda la cobertura con mapas ilustrativos de la guerra de África en España y la guerra de Cuba en Estados Unidos. «No me gusta la mitificación de la importancia de la guerra del Golfo, simplemente fue la primera oportunidad para aplicar un lenguaje que en aquel momento se podía producir de forma más rápida y barata», concluye Xaquín. No obstante, después de la guerra del Golfo la infografía no evolucionó como se esperaba y se inicia un periodo de vagar por el desierto, curiosamente hasta los nuevos conflictos donde las infografías alcanzan otra vez su pico presencial en la prensa escrita y ahora en la digital.





"If I could tell the story in words,
I wouldn't need to lug around a camera".


Lewis .W. Hine

“Si con una de mis fotos consigo que una sola persona se detenga y reflexione, me daré por satisfecho".

Santiago Lyon, Associated Press




1 comentario:

Clara dijo...

Les subtils capçaleres, encara un fil de veu viu.

Llegeixo però oblido el comentar. Ara crec que miro, una mica en silenci, com si estigués en un món apart.

Avui faria un roig i negre, perquè avui sento un dia blau. I parlaria i parlaria i parlaria i parlaria, amb veu o silencis.

"La indiferencia y reserva recíprocas y las condiciones de vida intelectual de círculos muy grandes nunca se dejan sentir con mayor fuerza en el individuo -en tanto que impacto a su independencia- que cuando se encuentra en lo más espeso de una multitud metropolitana. [...] Es obvio que el anverso de esta libertad sea, bajo ciertas condiciones, el hecho de que en ningún lugar se llega a sentir tanto la soledad y la desubicación como entre la multitud metropolitana."


Senza nome.