11.10.08

… en el cadalso


en el cadalso


Jean-Louis Ginibre escribió en Jazz Magazine:Ascenseur pour l'Echafaud habría sido una película relativamente menor sin la música de Miles Davis. Supo darle dimensiones trágicas a ese drama bastante banal, y creo que Miles, al colaborar con el filme de Louis Malle, también alcanzó él mismo una altura mayor y cobró conciencia del carácter trágico de su música que, hasta ese momento, se había expresado sólo tenuemente”. Louis Malle, ferviente admirador del jazz y cineasta tan irregular como interesante, un tanto al margen de la Nouvelle Vague, también era perfectamente consciente del verdadero sello de identidad de su primer film a los 25 años: "La música contribuyó al éxito de la película. Le dio su tono, una atmósfera, una especie de ambiente que la música de Davis mantiene hasta el final y que le da su unidad”.

La contemplación de Jeanne Moreau caminando bajo la lluvia por las calles de París, buscando su amor y sus sueños perdidos, es para mi arbitrio el momento cumbre donde cine y jazz se arrullan. Existe una desnudez, una callada y furiosa melancolía, un lirismo trágico... por unos instantes el tiempo parece zambullirse en la superficie de la vida, en los versos y las palabras del falso decoro. Es una desgracia. Para ellos. Para mí. Una fatalidad que no encuentra asidero y que, a pesar de todo, posee encanto: el mismo que proporciona hechos deseados sin preguntas concretas. Aullidos elevados a la fatalidad sin el dudoso escepticismo que corroe la gravedad de los asuntos de los vivos, con unas monedas ya reservadas para Caronte. Souffle au coeur de Miles, tembloroso y a la vez tierno, indolente en su interpretación, invocadora de los noctámbulos. Poco importa aquí si Miles Davis cobró o no conciencia de su carácter trágico con esta grabación, poco importa si para ser feliz no hay que ocuparse demasiado de los demás, poco importa… si algún día la angustia melancólica se trasviste en indiferencia y letargo al contemplar a Jeanne Moreau perdida entre tantos rostros extraños.

Miles Davis aterrizó por primera vez en París en 1949, invitado por Charles Delaunay, para convertirse inmediatamente en una de las estrellas de Saint-Germain-des-Prés, respetado como persona y artista por un público europeo que coleccionaba sus discos. Allí vivió un tórrido romance con Juliette Greco, Boris Vian le sirvió de maestro de cerimonias y Jean-Paul Sartre lo agasajó como pocos. Años más tarde Malle acababa de rodar su particular sórdida versión de Perdición cuando Miles Davis aterrizó de nuevo en la capital francesa en 1957. Malle, a través de Julitte Greco, antigua novia parisina de Miles, fue a buscarlo al aeropuerto para rogarle que interpretase la banda sonora para su película. Miles había sido contratado por Marcel Romano, promotor del Club Saint-Germain, para una gira europea desprovista del éxito esperado. Aunque el presupuesto del film era discreto, Malle aprovechó que Miles se encontraba lejos de su legión de representantes y leguleyos para formalizar el acuerdo. Completaron el improvisado grupo Kenny “Klook” Clarke, animador de la corriente bebop desde los primeros días del Minton’s Playhouse bajo la dirección de Teddy Hill, y tres músicos locales: el pianista René Urtreger, el contrabajista Pierre Michelot y el saxofonista Barney Wilen.

Quizás el método de grabación, casi por accidente y con la improvisación como leitmotiv sea lo más llamativo y reporteado: un ejercicio de composición y grabación en caída libre. En una noche de diciembre, hasta más allá del amanecer, el grupo liderado por Miles improvisaba la música a medida que miraban diferentes secuencias de la película. Veían escenas de la película y a la vez improvisaban temas de blues puro y riffs simples. Kenny Clarke evoca la fórmula:

Decía: “Espera, ¡aquí! ¡Para! Justo aquí”. Y después: “Aquí tocamos esto, y luego esto otro”. Porque era algo que iba perfecto para la escena; era una buena idea. Y así hicimos la música de la película, sobre la marcha, allí mismo… Miles dirigió de maravilla. Lo grabamos todo en directo, allí en el estudio. Al cabo de tres horas ya estaba hecho…


Con los silbidos de Miles marcando los finales de cada toma se creó un fondo sonoro para las imágenes, dándoles una nueva profundidad. Miles gozaba de libertad absoluta siguiendo el hilo argumental. Mientras, la joven Jeanne Moreau amenizaba la grabación con su presencia y Boris Vian, testigo de excepción, escribía:

Los músicos, totalmente relajados, veían pasar en la pantalla las principales escenas de la película, y situados así en el ambiente, se lanzaban a improvisar a medida que transcurría la proyección. Es de señalar, en la toma Dîner au motel, la extraña sonoridad de la trompeta de Miles. En un momento determinado, un trozo de fragmento de piel se despegó de su labio para ir a colocarse en la boquilla. De igual manera que los pintores deben a veces al azar la calidad plástica de sus tonos, Miles aceptó con agrado este nuevo elemento " inaudito" en el sentido literal de la palabra, jamás escuchado. No hay duda de que el oyente, incluso privado de las imágenes, será sensible al clima hechizante y trágico creado por el gran músico negro, sostenido admirablemente por sus compañeros de equipo".
La primera vez que vi la película y escuché la banda sonora fue un lunes 9 de Enero (2007). Al día siguiente no asistí a la proyección de Zazie dans le métro a las 17:00h. No recuerdo el motivo.






26 comentarios:

Patricil dijo...

Si voy por allí le sacaré también una foto.

Carol dijo...

Buen blog, e interesantísimo, con mucha información a la que acceder.
Grácias por pasarte por mi blog, fue muy bienvenido tu ocmentario.

emmapetrés dijo...

no la conocía, pero después de leerte: peli pendiente!!
me alegro que hayas actualizado, echaba de menos leer este blog ;)

mua!

DANIEL VILOSA dijo...

veig que has tornat. I amb força.
Que podrem veure al "portafolio"?

Abraçades!

lokuos films dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lourdes Maya dijo...

"Mi-rar, quiere decir guardar dos veces"

Pd: ¿tuyo xD?

gran duc dijo...

Jeanne Moreau, toda una estrella. El azar ha hecho que conozca a una persona que trabaja para ella, y, según me comenta, es una gran señora que no pretende dar una versión distinta a como es realmente.
De todas maneras esta no es una de sus películas más conocidas ni que le dieron más fama, como "los amantes", y no guardo en la memoria el haberla visto. Moureau fue una leyenda en su etapa de máximo esplendor y, aunque aquí se alababa su belleza, en sus películas siempre resaltaba más su fuerte carácter o su inteligencia.
Felicidades y gracias por volver a recordarme a una gran actriz (quizá, actualmente, un poco olvidada) , aunque no sea lo principal de tu articulo, pero es importante seguir en la misma línea. Un consejo: respira

Lula dijo...

Siempre es una delicia pasar por aquí, Tomás.
Y siempre me supera.

Un abrazo enorme.
(me uno al consejo de que respires y añado que sonrías a la vez)

sylvia dijo...

Ya has vuelto :) Se te ha echado de menos (!) Y regresas con L. Malle... poco qué decir... pero una cosa sí me impulsas a decir :) Me sorprende (soy comedida) que digas que la peli se salva casi solo por la música.
Grrr...me sale mi vena defensora de Malle y digo simplemente que me cuesta creerte... Y esos planos de la Moreau??? El buen cine está lleno de historias/dramas banales...muchas veces eso es lo de menos: la historia... ¿O no me digas que esta peli no contiene fotogramas fantásticos? Y lo seguirían siendo sin que sonara Miles Davis de fondo... Ahí lo dejo :)

Esther* dijo...

Pero buenooo! que grata sorpresa volver a verte por aquíiii! comienza el otoño y vuelve Tomás con la caida de las hojas jeje! redactora de lecool no, ojalá jeje, responsable de una agenda musical por internet, algo más modesta y en continuo crecimiento aún, pero por la que me han llegado felicitaciones por parte de lecool, algo que la verdad me emociona bastante y me anima a seguir trabajando jeje.

Que grande Miles Davis, en serio, me encanta. Increíble la fuerza que una melodía puede dar a una escena, que una banda sonora puede dar a un film...

Me alegro mucho de volver a verte por aquí tomás!

Muuuuak*

ESTHER dijo...

Felicidades enormes por tus fotografías. Son muy buenas. Me he quedado gratamente sorprendida, tanto por las de jazz como por las de músicos en general. Muy buen trabajo. A partir de ahora voy a seguirte y pondré el enlace de tus imágenes de jazz en mi blog.

Y encima escribes super bien! Uhmmm! Miles Davis, qué bueno. Un abrazo fuerte. e.

Juan dijo...

muy interesante

Félix dijo...

"el momento cumbre donde cine y jazz se arrullan". Cuánta razón tienes.

Venía a darte las gracias por visitar mi blog y he encontrado una mina. QUé imágenes. Has colgado fotos fabulosas y estoy de acuerdo con muchas de tus opiniones, pero permíteme seguir leyendo.

Escribí hace tiempo una tímida reseña de las circunstancias que rodearon a esta película y a su banda sonora (Ascensor para el cadalso). Hubo alrededor una conjunción de pilares del arte contemporáneo de una importancia ineludible. Creo que es una película que todo el mundo debería ver al menos una vez en la vida. La escena de los Campos Elíseos es para dejarse hipnotizar una y otra vez.

Dr.Krapp dijo...

En esta película hay que dejarse llevar por la música y las imágenes, sin más pretensiones. Miles Davis con la grata compañía de Louis Malle, un autor efectivamente capaz del lo mejor y lo peor, nos lleva a simas desconocidas incluso cuando parecen reflejar situaciones de aparente banalidad.
Tienes un blog excelente. Felicidades

rouge dijo...

ai! justo volví a ver hannah and her sisters la semana pasada.

Gwynette dijo...

Bueno, bueno, que descubrimiento!..es un blog culto y de culto ^_^

Y ahí tenemos foto de Blow Up y a Magrit,y la Moreau, i,i,i...s m´ha girat feina!:-)

No he visto la pelicula,lástima!,pero fíjate que casualidad, la semana pasada estuve rescatando fotos en San Google, de Los 400 golpes, alguna cosa de Godard y de Jules et Jim -por la Moreau, claro-

Te seguiré los pasos...:-)
Un abrazo

Jin dijo...

hola Tomás, ya sabes que me gusta mucho tu blog. a mi, que soy una cinéfila inculta, me emocionan especialmente esos recuerdos del cine francés de mi juventud —una época en que desgraciadamente iba poco al cine—. en aquellos tiempos no me daba ni cuenta de lo hermosa que era Jeanne Moreau pero sí devoraba los libros de Vian y me maravillaba su escritura tan pulcra y contundente. y del jazz de entonces, qué decir, que por descubrirlo también tarde, a veces de la mano de mi hijo, no me ha gustado menos y Miles me sigue acompañando en no pocos momentos...

gracias por traer aquí, y hacerlo de la forma en que lo haces, esos momentos privilegiados...

un beso

(Diego Loayza) Oneiros dijo...

¿Cómo haces para publicar cada tanto tiempo y recibir tantos comentarios? Debe ser porque el blog es muy bueno. Ascensor al Cadalzo representa un encuentro muy interesante y esperado durante siglos: aquel de la Europa post-romántica y el de la América afro-americana. El resultado es el resultado.

Fraentic dijo...

be, be Tomas!! se't trobava a faltar

=)

Clara dijo...

Il lupo della steppa. Di nuovo.



(Me n'alegro que ja hagis penjat fotografies; podem veure l'ull que parla.

Els fotogrames... Els fotogrames parlen de colors stendhalians.)



Saps una cosa? Barcelona també es fa enyorar.

MBI dijo...

Tomás...
Un día con sorpresa...abrir tu blog!!! Y ZAS!!!
Qué alegría!!!
La música es transportadora pero... coincido con sylvia,
se rescata algo más que la música.
Por supuesto que no está resuelta pero ...
Jin a veces habla por mí...comparto cierta desidia, que hizo que no supiera saborear las mieles antes.

DANIEL VILOSA dijo...

necessito més de tu.

LILITH dijo...

Yo repito, no sea que me pierda el concierto del siglo...

Tengo un relato sobre esta banda sonora, una rallada, espero que salga editado pronto, ya te aviso

Un saludo, me alegro de que estés de vuelta,

Lilith

ultrarrojo dijo...

m. tomàs vous me manquez un peu
qué lees de lispector?
finalmente saqué tiempo para
algunos textos de aquella carpeta...
c'est tout, je vous embrasse en esprit

LILITH dijo...

Enhorabuena, ¿dónde se pueden ver tus fotos de jazz? ¿tienes algún otro blog o similar?

LILITH dijo...

Ya las ví, y tienen mucha fuerza... un abrazo, Lilith