22.10.08

Vox clamans in deserto





 
La caída: vox clamans in deserto






A a en Jordi Cadena (En efecte, no som res).




"...no me queda más que desear en el día de mi ejecución la presencia de muchos espectadores que me acojan con gritos de odio."








Albert Camus puso de relieve el absurdo de la existencia desde el férreo compromiso y las reflexiones sobre la condición humana, en franca hostilidad con todas las abstracciones que nos alejan unos de otros. Jean Baptiste Clamence, de profesión juez-penitente, se juzga culpable y batalla con su monólogo contra la ligereza de espíritu que precave de cualquier confesión, sobretodo la de aquellos que protegen sus ojos a los destellos de la conciencia, aquellos que sólo son arrastrados a una confesión por una frustración mal digerida. En pugna contra la ambigüedad de la naturaleza de nuestras relaciones, su caprichosa irracionalidad, sólo hay un arranque: nuestra culpabilidad. Somos culpables, sin duda, en un espacio sin creador ni significado, de infinitas dobleces bien planchadas. Una sociedad en la que los idealistas se escabullen de la lluvia sonora de las palabras en cualquier rincón, condenados a hilvanar sueños estériles hasta su muerte: el corazón en solitario jamás gana batallas. Jamás.

“Comprendí entonces, a fuerza de hurgar en mi memoria, que la modestia me ayudaba a brillar; la humanidad, a vencer, y la virtud, a oprimir. Hacía la guerra por medios pacíficos y obtenía, por fin, gracias al desinterés, todo lo que deseaba.”

Gran figura de la abogacía en el pasado, con reputación, buen corazón y mujeres a su alcance, Clamence es un asceta de conducta intachable a punto de ser canonizado por la sociedad. Tan sólo una risa le despertará del ensueño hasta desnudar el reverso de su personalidad. Sus acciones y pensamientos pasados demuestran fingimiento, pura apariencia vanidosa que delimita la causa de su enjuiciamiento. Sus virtudes poses. Su amor…crueldad. Sus principios un eslogan pérfido. Todos sus trucos de ilusionista zascandil han sido desenmascarados y ridiculizados. Ahora comprende que no es más que la mayoría: burda indiferencia disfrazada de virtud y sensibilidad enciclopedista. Cerrada a cal y canto la puerta del olvido ya no tiene más remedio que escuchar el mutismo de una angustia sin réplica ni impostura. Cualquier subterfugio nace de palabras sin conciencia y a ojo de buen cubero. Un empedrado de palabras castizas y rimbombantes que no certifican la pureza de sentimiento alguno, en el tiempo que un silencio arroja piedad y dos repudio, en un repentino e insondable vacío.


“Gozaba de mi propia naturaleza, y todos sabemos que en eso estriba la felicidad, aunque para aplacarnos mutuamente finjamos a veces condenar estos placeres tildándolos de egoísmo”.

“Lo olvidaba todo y antes que ninguna otra cosa mis resoluciones. En el fondo, nada me importaba. La guerra, el suicidio, el amor, la miseria, eran cosas a las que, por cierto, prestaba atención cuando las circunstancias me obligaban a ello; pero lo hacía de manera cortés y superficial. A veces fingía apasionarme por una causa extraña a mi vida más cotidiana. Sin embargo, en el fondo yo no participaba de esa causa, salvo, claro está, cuando mi libertad se veía contrariada. ¿Cómo decirlo? Las cosas me resbalaban. Sí, todo resbalaba sobre mí”.
Entre los recuerdos que le desvelan está el suicidio ignorado de una chica, en un noviembre de fina lluvia, desde lo alto de un puente. Pasa de largo y ni siquiera da la alarma. ¿Culpable? No más que otros hombres y mujeres absueltos precipitadamente con la venia de no se sabe que juez y con palabras florales bien negociadas. o bien mediante el tráfico de influencias con todo el recargo de la decoración que exige la sonrisa de los más altos ideales.
En el fondo todos ellos acertaron, pues reconociendo la falta de importancia de nuestras actitudes se conquista la libertad, sobre la realidad y no las palabras, al igual que la belleza y la juventud se libran de toda carga moral.

¿Pero sabe usted por qué somos siempre más justos y generosos con los muertos? La razón es muy sencilla. Con ellos no tenemos obligaciones. Nos dejan libres, podemos tomarnos todo el tiempo que queramos, colocar el homenaje entre un cóctel y una querida afectuosa, a ratos perdidos, en suma. Si a algo nos obliga sería a la memoria, y tenemos la memoria demasiado corta.”

“Se aburría: eso era todo. Se aburría como la mayor parte de la gente, y por eso se había creado una vida de complicaciones y de dramas. ¡Es menester que algo ocurra, esa es la explicación de la mayoría de los compromisos humanos!. Es menester que algo ocurra aunque sea la servidumbre sin amor, aunque sea la guerra o la muerte. ¡Vivan pues los entierros!”.


Sin más auxilio en un mundo privado de trascendencia, Clamence ejerce de profeta y mártir. No es suficiente acusarse para absolverse, así que abandona sus vanas pertenencias para ejercer de juez-penitente en pleno derrumbe moral: “Si no podemos afirmar la inocencia de nadie, seguro que podemos afirmar la culpabilidad de todos”. Frente a quien quiera escucharle realiza su requisitoria forzando una confesión sin indulgencia. No hay perdón ni condena, sino definición para aquellos capaces de imaginar la salvación, pero incapaces de asirla. Sin embargo, y por fortuna, siempre será demasiado tarde. Demasiado tarde. Too late.
“¡Oh muchacha! ¡Arrójate otra vez al agua para que yo disponga de una segunda oportunidad de salvarnos a ambos!”. Una segunda oportunidad, ¿eh? ¡Qué imprudencia! Suponga, querido colega, que le tomo la palabra. Habría que pasar a los hechos. ¡Brrr…! ¡Qué fría debe estar el agua! Pero tranquilicémonos. Es demasiado tarde, siempre será demasiado tarde. ¡Afortunadamente!".

Cuando lo sacaron del coche destrozado, esa fatídica noche de enero de 1960, descubrieron un billete de tren sin uso. En el último momento, para volver de Lourmarin a París, Camus había preferido la carretera.



18 comentarios:

Lula dijo...

Me he puesto colorada, ¿lo sabes?
No digo más.


(Bueno sí, que el post es una delicia, como siempre)

Esther* dijo...

Tomaaaas!

No me digas lo de Al Green por favor, que no puedo ir :( no fui nada previsora con el tema y no compré las entradas en su momento, así que ahora me toca aguantarme e intentar no pensar demasiado en ello. Disfrútalo mucho y ya me contarás...

Muuuak*
Esther*

La asesina ilustrada dijo...

Has tornat !!! Però ningú torna de Z´djalun. És tard, el mal esta fet. Vals voler ser uns dels primers, però ells varen marxar per no tornar. Ara ja no ets tu, ara ets una ombra. Però el pitjor, estimat Tomàs, es que nosaltres, jo mateixa, ja només som l'ombra d'una ombra. En això ens has convertit. Vigila, jo també he tornat.

ANA HIMES dijo...

No conocía el trabajo de este tío y me han encantado sus reflexiones. Especialmente la que dice que somos más justos con los muertos porque tenemos menos obligaciones con ellos.

Reeleré de vez en cuando este post, creo que tiene cosas muy interesantes y dignas de un análisis y posterior filtrado personal.

Gracias por compartirlo con nosotros. Un beso

SisterBoy dijo...

Cucú. Devolución de visita por más que no me ha quedado muy claro el significado del comentario que dejaste en mi casa. Voy a explorar el blog, bye bye

elena dijo...

una entrada muy interesante!, y... bonito blog!
me encanta la cabecera.

_saludos

Jin dijo...

qué forma de hurgar en nuestra querida literatura, maestro! me encanta leerte y descubrir tus referencias... continue, s'il te plait!

tendré que releer este post: c'est touffu...

bisous admiratifs

ESTHER dijo...

Caray Tomás, qué post más poético! Qué trabajado está! Menudas fotos y menudo texto! Es que se te da todo bien? Tu blog es lujo, es calma, es profundidad, es tu alma. No hay nada gratuito en él. Gracias por ello.

Besos.

ESTHER dijo...

Por cierto, quiero decirte que me ha llamado mucho la atención la foto de "Harry Allen 2". Es fantástica. Felicidades.

emmapetrés dijo...

"Cualquier subterfugio nace de palabras sin conciencia y a ojo de buen cubero"

totalmente de acuerdo.
Las fotos de esta entrada me han gustado mucho, q lo sepas ;)

un saludo

pd: comprar un cd al año, no hace daño ;)

ISO dijo...

Mala vida la de los fotógrafos, con lo grande que es el pasillo del Palau...

El concierto muy flojo, llegando incluso al bostezo general... yo y mi pareja salimos decepcionados, aunque tuvo sus momentos álgidos y hubo una especie de revival al final cuando una buena parte del público ya se había marchado...

pd: Al ver tus fotos de músicos de jazz el otro día, vi que había asistido a unos cuantos de los conciertos, me trajeron gratos recuerdos a la cabeza, bien hecho señor!

LILITH dijo...

Mala vida la de los fotógrafos, con lo grande que es el pasillo del Palau...

El concierto muy flojo, llegando incluso al bostezo general... yo y mi pareja salimos decepcionados, aunque tuvo sus momentos álgidos y hubo una especie de revival al final cuando una buena parte del público ya se había marchado...

pd: Al ver tus fotos de músicos de jazz el otro día, vi que había asistido a unos cuantos de los conciertos, me trajeron gratos recuerdos a la cabeza, bien hecho señor!

ESTHER dijo...

Tomasito no paras. Buenas nuevas fotos. Tuviste que pelearte mucho con los demás fotógrafos? Por cierto, qué cámara usas? Es que estoy pensando comprarme otra. Tiene que ser Nikon, como todos mis objetivos.

Besos.

Gwynette dijo...

El vacío. el existencialismo, la nada...tendría que revisar a Camús.


De todo, hace tanto tiempo ! :-)



Besitos

Glg dijo...

Como siempre, sin leer tanta producción escrita (demasiada para mí una vez más) comento tu elección musical y algo más:

Beck le genie!
et des jours tristes, mais avec plein d'expression.
des jours et des nuits

Ma.Ri.Na. dijo...

Quina agradable sorpresa veure que tornes a escriure! Deixant de banda -una vegada més- l'excepcionalitat dels teus posts, aquesta vegada m'han sorprès gratament les fotografies que he trobat xafardejant una mica... I, com no, l'originalitat de la capçalera. Mmmmm... no sabia que blogger permetés aquesta mena de coses. Hauré d'investigar i aprendre a explotar més tot això.

...

MBI dijo...

Después de esto.
Sólo puedo ser tu esclava....
Y dedicarte un post torpe.

gran duc dijo...

Que solos se quedan los muertos...