21.1.09

The New Journalism








The
New
Journalism




“No le digas a mi madre que soy periodista. Ella piensa que soy pianista en un burdel".

Tom Wolfe

"Dios mío, tal vez había inventado escenas enteras, el mentiroso sin escrúpulos...", vociferó Wolfe al concluir la lectura de un articulo de Gay Talese. El ensayo El Nuevo Periodismo constituye la tardía carta magna, el manifiesto de un movimiento periodístico que levantó no pocas ampollas en los años 60 y que todavía constituye tema recurrente de los más diversos seminarios y conferencias. Explicado de forma sucinta el cacareado El Nuevo Periodismo se caracteriza por aplicar recursos y técnicas reservadas a la ficción, y que hasta entonces parecía impensable aplicar con regularidad al periodismo y a sus encorsetadas formas. Tal soldadura de recursos renovó las formas de reportear, realizar crónicas o construir entrevistas… en definitiva, de acercarse y transcribir a la realidad.

Sin embargo, tanto o más interesante que las formas novelísticas agarradas resulta el debate de fondo que plantea Wolfe con su recopilación y su prólogo, su sabor contestatario en una época convulsa (Vietnam, tensiones raciales, conflictos generacionales, etc). ¿Qué es el periodista? El Nuevo Periodismo da alas al periodismo permitiéndole alcanzar nuevas cotas creativas, hasta entonces vetadas y reservadas a los novelistas, aquellos que convierten la escritura en arte. Un periodismo hasta entonces asfixiado, castrado por los imperativos de una objetividad austera, antesala de textos funcionariales y con fecha de caducidad. Hasta entonces nadie parecía dispuesto a cargar con el periódico de ayer, pues la actualización constante lo convertía en papel mojado. No obstante, a través de ese periodismo narrativo las noticias y las historias perduran y laten con fuerza, siendo algo más que simples envoltorios del penúltimo comunicado de prensa. El Nuevo Periodismo exige un trabajo intelectual, nada de fórmulas aplicadas: un marchamo enmarcado a todo personaje y a toda situación para que nada escape a nuestro entendimiento, una camisa de fuerza a una realidad inaprensible con pirámides triangulares o inversas. Asimismo, recuperan en su ámbito el epitafio de Capa: si la historia no es buena es porque no estabas lo suficientemente cerca, ni tampoco comprometido y activo con el diálogo.
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Esta pléyade de periodistas asume que cualquier relato es una pieza narrativa y que la objetividad es una meta subjetiva abordable desde diferentes ángulos. Tal y como Tolstói escribió, después de una batalla hay tantas versiones como supervivientes. Admitida su condición de sujetos ya no se preocupan de borrar sus huellas tal y como si hace el periodismo secular que busca la verosimilitud de la objetividad, fruto de la corriente positivista que cree posible construir la realidad tal cual la percibimos. El lenguaje como tal afecta al modo en que aprehendemos la verdad, nunca absoluta, más bien múltiples experiencias de cuya puesta en común surge ese género de acuerdos que se denomina verdades, como nos dice Nietzsche. En este sentido hay tantas pequeñas verdades como personas bienintencionadas hablan del asunto en cuestión; unas realidades que adquieren sentido en la medida que son verbalizadas y vertebradas en enunciados lingüísticos, por medio de un estilo, en si mismo una forma evocadora de ver las cosas. El periodista tiene la obligación de recoger esa complejidad y ofrecer un retablo para que el lector se forme su propio juicio alejado del maniqueísmo, la simplificación indolente, pero sin renunciar a su yo. Ondeando la esterilidad de la objetividad, pero sin renunciar a ella, El Nuevo Periodismo viste sin sonrojo a la subjetividad con los ropajes de provocativa lencería fina. ¿Capote? Al igual que Thompson y Herr , eliminados sin turbación de la selección de Wolfe y E.W. Johnson. Pregúntenle a Herralde. De cualquier manera en la selección de 23 textos de Picador Book también se echan de menos textos de Capote como The Duke in his Domain o The Muses are heard. Particularmente atractivo resulta el texto de Southern titulado Twirling at Ole Miss, claro antecedente del periodismo gonzo antes que HST lo abordará y la etiqueta se comercializará.

Las nuevas formas de redacción, no tecleado, rompen además con el anonimato, constituyendo una exhibición y desfile del yo: encontrando desde un periodismo de implicación, que aúna compromiso y presencia, hasta un periodismo más exhibicionista, incendiario y más alejado de la voluntad de informar. En cierta forma se pueden rastrear ciertos paralelismos con la evolución del fotoperiodismo que evoluciono desde un férreo compromiso con la realidad hasta su renovación en los años 50, cuando fotógrafos como Robert Frank o William Klein empezaron a reflexionar sobre la estética documental y remarcaron la autoría de su imagen sin renunciar a crear documentos. Es decir, renunciando al anonimato al igual que el periodista literario. Un periodismo en definitiva que no sólo busca informar, sino también despertar curiosidad y emocionar con una perspectiva única e inalcanzable para el reportaje convencional de la vieja escuela.

Desde el punto de vista estilístico El Nuevo Periodismo introdujo elementos novelísticos y algunos propios: la narración escena por escena, la reproducción completa del diálogo, ese aspecto tridimensional gracias al uso de diferentes puntos de vista, el tono coloquial, la entrevista en forma de relato (Goldsmith), la caracterización de las personas con perfiles narrativos, el uso del monólogo interior (Honor Thy Father y The Kingdom And The Power, ambos de Gay Talese), la caracterización mediante la tipificación de todo un colectivo (Hustling de Gail Sheehy), la descripción de detalles que añaden profundidad psicológica, el registro de los gestos (retrato de Ava Gardner por Rex Reed), etc. Así encontramos un narrador testimonio (Wolfe, Goldsmith, Reed) con amplias licencias (Wolfe), un narrador protagonista (Southern, Mailer), un narrador omnisciente y neutral (Christgau), o invisible como Gregory Dunne.

Técnicas del punto de vista como la omnisciencia editorial son menos comunes en el mundo del periodismo, aunque pueda fomentarse en un extenso trajo de investigación. Wolfe es quién más lejos ha navegado en la fusión de técnicas. En cambio, la omnisciencia neutral encaja mejor en la fusión entre periodismo y literatura, pues aunque el autor se arroga la capacidad de narrar no se encuentra capacitado para emitir juicios ni valoraciones explicitas, siendo más transparente e impasible. Se trata del recorrido entre la estética de la novela realista objetiva (Flaubert, Maupassant, Tolstoi o Zola) al reportaje contemporáneo, y que encontrará su obra más perfecta en In cold blood y las denominadas nonfiction novels. Otro punto de vista utilizado por los narradores de El Nuevo Periodismo es el del narrador testimonio que habla al lector en primera persona, un relator interno que ofrece un panorama informativo mucho más limitado que las anteriores fórmulas, pues sólo explica aquello que ve. Entramos en la literatura del yo, implicada desde el reporterismo con esa visión subjetiva, más personal y contraria a la escuela clásica New Yorker antes mencionada. En mi opinión, el equilibrio se encuentra en la conjugación del narrador testimonio con ciertas dosis de omnisciencia editorial, mientras la puerta abierta por Wolfe con su Third person point of view es un ejercicio interesante, pero arena de otro costal en las redacciones. Por último, tenemos el narrador protagonista, un núcleo fijo de narración con el riesgo de un autobiografismo exacerbado por parte del periodista y que encuentra su peor cara en Hunter.S.Thompson, a excepción de Hell’s Angels. Llegados a este extremo la historia es inmolada a un nuevo dios pagano, aunque el uso de este punto de vista pone de manifiesto la capacidad del periodista para modificar los hechos con su mera presencia, así como su implicación en las historias con un acceso privilegiado a la información. De nuevo, la combinación con otros puntos de vista conlleva que la narración gane en profundidad.

Para algunos críticos como Alfred Kazan, el paso de la ficción a la nonfiction novel se vio potenciado por la falta de confianza de los novelistas en sus habilidades para construir una gran novela como sus predecesores. Más evidente resulta que los problemas financieros que soportaban las publicaciones en papel, sobretodo las periódicas debido a la consolidación de nuevos canales comunicativos más directos, condujo a una gran experimentación, además del cierre de muchas publicaciones. Junto con esos problemas financieros que dieron alas a la experimentación en una alocada búsqueda por mantenerse en pie y también adaptarse a una época contestataria, hay que añadir la importancia del rápido desarrollo de la prensa underground que contribuyó a la atmósfera general de libertad en la que creció El Nuevo Periodismo. Revistas y periódicos underground de los 60 como Berkeley Barb, The Avatar, Los Angeles Free Press, San Francisco Oracle, Berkeley Tribe, Fifth Estate, The Helix, The Chicago Seed, The Great Speckled Bird, The Rag, Rat Subterranean News... gozaban de independencia entre sus redactores, popularidad y una gran adhesión en el movimiento contracultural de finales de los años 60 e inicios de los 70.

El Nuevo Periodismo, y por extensión el periodismo gonzo, le debe también mucho al arrojo de diversos editores que consiguieron cristalizar esas apuestas. Harold Hayes, editor de Esquire entre 1956 y 1973, dio pie a la difusión de diversos artículos nonfiction de Wolfe y Talese, entre otros, fomentando la experimentación. Willie Morris, editor de Harper’s, alentó también la publicación de nonfiction sin reservas de espacio. De ello se beneficiaron Larry King, David Halberstam y Norman Mailer (The Armies of The Night). Por su parte, Clay Felker ayudó al lanzamiento de la revista New York en 1967 con un staff que incluía entre otros a Wolfe, Gail Sheehy y Gloria Steinem. Sin olvidar a William Shawn de New Yorker y su implicación en In Cold Blood, y a Dan Wolf en Village Voice, todos ellos los grandes olvidados.

Las características de novedad, sobretodo en su nuevo ámbito de aplicación, existían, pero cualquier etiqueta New siempre es ampulosamente excesiva a estas alturas. Se trata del vicio de colgarle la etiqueta a cualquier novedad constantemente, sin asumirla como una corriente de recuperación insistente. En este sentido Wolfe no engaña a nadie y es sincero: no hay tal novedad, más bien reciclaje. Nuevos sabores con la mezcla de nuevos ingredientes que dignificaron la profesión de periodista y la acercaron, como nunca, al terreno creativo, a la posteridad. Y es precisamente en su sentido artístico donde se alza su peligrosidad en un contexto periodístico donde los textos no deben desviar demasiado la atención de aquello realmente importante: la publicidad. Y tal como le sucedió al buen fotoperiodismo, reducido a la fotonotícia sin discurso, de bajo perfil para no molestar visualmente los anuncios, El Nuevo Periodismo ha seguido el mismo camino hasta quedar sepultadas sus huellas en algunas escasas novedades editoriales. Y los semanarios, principal cobijo de estas historias, son publicaciones moribundas, en nuestro país inexistentes, ni siquiera como espacio donde abocar la mala conciencia por parte de los directores.

La luz que se abría paso ha sido eclipsada en la actualidad y el periodismo vuelve a estar sujeto férreamente a las normas y rutinas profesionales que condicionan su trabajo. Y lo peor de todo, nadie parece cuestionarse de nuevo, desde el ejemplo de sus páginas, los principios éticos e ideológicos de este trasnochado periodismo que pasa con impúdica celeridad las páginas del todavía nuevo periodismo de antaño. Siempre podremos probar suerte como pianista en algún burdel.


18 comentarios:

Esther dijo...

Me encanta la cita que encabeza el artículo, que por cierto, a mi me a venido de perlas para entender muchas cosas, como por ejemplo la necesidad del periodista como autor, individual y personal, de no sólo ser objetivo, sino de ser capaz de emocionar, o de obligarnos a detenernos a pensar sólo un instante.

Afortunadamente, los caminos se abren.

junior dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lula dijo...

Un aplauso a tu artículo.

Se me ocurren varios comentarios con respecto a cierto periodismo que se ejerce hoy en día (y no hablo de prensa rosa), pero estoy un poco espesa y no querría acabar liándome con la historia. No puedo evitar sonreír cuando escucho intentos de hacer poesía comentando las imágenes de los goles de la jornada anterior, por ejemplo. Pero bueno, en todas las profesiones sucede más o menos lo mismo, lo que ocurre es que el periodista está expuesto a la masa (es la idiosincrasia de su profesión), y a la masa nos encanta juzgar (léase como una generalidad, y como tal injusta y absurda).

Un abrazo.
L.

Nuria dijo...

Periodismo: profesión que genera millones de debates, interminables, apasionantes y algunos que caen en lo absurdo. En mi opinión, una profesión cuyas bases y principios hemos olvidado, y al mismo tiempo, una herramienta que no renovamos...

La censura [social], la autocensura, la libertad de expresión, la creatividad y la complicidad con el papel, el uso del lenguaje: el mismo juego que el del escritor.

La efervescencia por la noticia, por las palabras; por el periodismo y por la literatura.

Saludos,
N

sylvia dijo...

Muy interesante el texto! Me alegra ver citado a Gay Talese (y echo de menos Joan Didion! :P)... está bien recordar cómo surgió el nuevo periodismo y lo mucho que le deben los medios de hoy- Sus técnicas se contagiaron después al cine así que conocer esa génesis es casi fundamental para ver ciertas cosas y leer con perspectiva crítica ciertos artículos que vemos en muchos magazines domingueros...
Interesantes tb las publicaciones que citas, me has hecho acordar de Rolling Stone y un libro que publicó anagrama sobre esto... Saludos

WORKROOMFILMS dijo...

Interesantísmo artículo.

Me trae infinitos recuerdos de lecturas "herráldicas", de obsesiones antiguas que supongo buscaban dignificar mi visión del periodismo.
En fin, los jodidos 90´s, que para algo sirvieron.
En el paisaje tras la batalla dejaría a Southern y Herr como triunfadores.
La rica marihuana y los despachos de guerra crecen año tras año; incluso diría que las guerras le sientan bien.

Y ahora aprecio más a Vidal.
Más Vidal que Capote. Que son un poco los rolling-beatles del subgenero.
Y siempre fui más de Capote pero el tiempo, o al menos mi recuerdo, le han devaluado.

A wolfe, sin embargo, nunca le soporte.

Y del idolatrado HST (ahora entiendo), el año pasado me dejé a medias sus diarios. Creo que era mejor cuando escribía bajo encargo, por muy liberrimo que fuera. Sus diarios se hacen pesados, innecesarios. tanta parafernalia con las armas me aburrio.

¿has leido a Gunter Walraff? Increible.
Por sacar un poco el tema del continente. La verdad es que el nuevo periodismo no tuvo muchos "homenajeadores" por Europa.

Al final el nuevo periodismo es más un genero literario que una rama periodística.
Una rara y desaprovechada aproximación de la literatura de alta calidad al periodismo.

¿Que ha quedado de todo esto?
Leyendote he pensado varias veces en Foster Wallace. Que creo que fue uno de los pocos continuadores de la tradición. Entre Wolfe y HST.

Hay más escritores influidos por el nuevo periodismo que periodistas.

Incluso el cine últimamente ha sustraido muchos elementos del nuevo periodismo. Toda la explosión del documental de autor, del yoismo celulítico, no es más que una actualización de estas... novelas.
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Un placer como siempre caer por aqui.
Estoy intrigado por la película del nuevo fotomontaje, esos poemas en gif animado que te montas.
Por favor no me digas cuál es... todavía.
Bueno, si me dices el nombre de la actriz será una buena pista.

WORKROOMFILMS dijo...

Muy buena la pista

http://www.veoh.com/videos/v757594Ynjkq5xG

Le echaré un vistazo a Kisch

Un abrazo

gran duc dijo...

Hoy quiero opinar, no sobre tu artículo, sino sobre tu portafolio de jazz y, en concreto, sobre las fotografías que nos ofreces. ¨FELICIDADES, me ha sorprendido muy gratamente. El trabajo que has realizado no es fruto, a mi modo de ver, de la espontaneidad, sino el resultado de una cuidada preparación y, también debo decirlo, de poder acceder a lugares privilegiados para captar las instantáneas (es una opinión personal, porque yo no estaba allí). Has preparado bien el antes para obtener un buen después y has estudiado al protagonista para saber más de su comportamiento en escena.
A ver si tenemos en ciernes a un nuevo Alfred Eisenstaedt y puedes tener, como él, la habilidad de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado y captar momentos únicos. Sólo nos falta conocer tus fotografías de estudio. Espero que las publiques.
Buen trabajo. A todos los que visitan tu blog les recomiendo que no olviden tu portafolios.

DANIEL VILOSA dijo...

Moltes gràcies per la lliçó. En prenc nota.
Si no m'equivoco, aviat farà un any de l'inici del blog... m'equivoco? Ho celebraràs d'alguna manera?
Sempre m'ha agradat el disseny del teu blog...què he de fer...què em falta per arribar a tenir aquesta visió tan clara del que vols mostrar...i, sobre tot, de COM ho vols mostrar?

Abraçades. De les de debò.

MBI dijo...

Muy pero que muy interesante el artículo.
Trasmitir la emoción de los hechos honesta y documentadamente en su contexto, y con la humanidad que corresponde.

MBI dijo...

Quiero decir a Lula, que su blog es cada vez mejor pero ¿cómo?. Por si vuelve por aquí. Gracias Tomás.

ELIOT dijo...

Coincido con los comentarios/halagos a la presentación y diseño de tu blog, es de lo mejor si señor, aunque te extiendes excesivamente haciendo regodeos y reiteraciones innecesarias en el contenido, me recuerdas a quellos columnistas que tienen que llenar determinado espacio sea como sea. Tomando tus propias definiciones y palabras llama la atención; Periodismo: profesión que genera millones de debates, interminables, apasionantes y algunos que caen en lo absurdo, pues sí.
Tal y como Tolstói escribió, después de una batalla hay tantas versiones como supervivientes, si señor.

El Nuevo Periodismo ha seguido el mismo camino hasta quedar sepultadas sus huellas en algunas escasas novedades editoriales; demasiado severa esta afirmación.

El periodismo vuelve a estar sujeto férreamente a las normas y rutinas profesionales que condicionan su trabajo.
Apreciado Tomás, siempre lo ha estado y siempre lo estará, no te quepa la menor duda.
Sabias que el tan glorificado Tom Wolfe, es un declarado ferviente admirador del Bush (saliente), ¿que opinas al respecto?.
Me parece excesivamente dura la frase de " Siempre podremos probar suerte como pianista en algún burdel" para la profesión hoy en día.
Animo no desesperes y para ejemplo de periodista y novelista integro, acuerdate de Émile Zola en su "YO ACUSO" en L'Aurore.
Saludos

Jin dijo...

me encanta la seriedad con la que vas analizando tus temas, este artículo de hoy me parece muy bueno... y muy desalentador al final pero sí, es lo que se lleva: a por la pasta y el rendimiento, léase la masiva audiencia, desgraciadamente.

Clara dijo...

Un article molt complet, amb moltes referències i noms dels quals aprendre, sí.

Aquí, lluny, estrangera, no sento el Periodisme. Gairebé l'he oblidat. Les facultats no formen periodistes, sinó una mena de sociòlegs comunicatius que durant la carrera s'han fet un fart de llegir llibres de sociologia però que no han escrit ni dos articles. Tenen unes llicenciatures superiors -suposadament destinades a la formació periodística més precisa- amb unes classes bastant bàsiques contagiades per l'esperit de la Raffaella Carrà. L'ofici s'aprèn en escoles privades.

Llegint-te, allora, m'has fet recordar com una identitat que ara em quedava llunyana.

Grazie!

MBI dijo...

He llegado aquí, otra vez, por pura admiración.

Gwynette dijo...

Que interesante!!!..desde mi incultura -ay!- no conocía el movimiento, y ahora entiendo muchas cosas. Trasladado aquí, hay algún ejemplo?..podríamos decir que nuestra Maruja Torres hace nuevo periodismo?
Me encanta la cita de periodista/pianista de Wolfe -de él solo he leído "La hoguera de las vanidades"-

Saludos Tomás -no debo perderte de vista, lo sé- :)

PD: m´ha agradat molt obrir el teu link, sería molt esparançador que a la Primavera pogués obrir la porta de la gàbia :)

Abril dijo...

Ya desde la cabecera tu blog siempre engancha... ¡qué maravilla! Un beso.

La asesina ilustrada dijo...

“Pilló el Cuervo dormida a la Serpiente, y al quererse cebar en ella hambriento, le mordió venenosa. Sepa el cuento Quien sigue a su apetito incautamente”
Aquest cop ha faltat molt poc per L'adéu definitiu. Censura, segrest, prevenció o por? . Les onades del mar ens porten i se'ns emporten.